Contáctanos en [email protected] o 91 761 38 25

¿Qué necesito saber de la suspensión de mi coche?

¿Qué necesito saber de la suspensión de mi coche?

A la hora de comprar un coche nos interesa siempre que su conducción sea lo más cómoda posible. De ello dependerá también, posteriormente, la comodidad a la hora de realizar un viaje. Una de las partes del automóvil que más influye en determinar esto es la suspensión. Este sistema que actúa entre el chasis y las ruedas se encarga de absorber todas las irregularidades del terreno por el que se circula. El principal elemento en la suspensión son los cuatro amortiguadores, uno en cada esquina del vehículos, que están rodeados por muelles que se contraen y expanden según lo requerido en cada circulación. Desde Autingo queremos explicarte, poco a poco, algunos de estos elementos que forman la suspensión y que son de vital importancia para la fácil conducción.

Como era de esperar, existen dos tipos de amortiguadores: a gas o de aceite (hidráulicos). Bien, el amortiguador se encarga de absorber la energía cambiante que se deposita en el muelle de suspensión y tras haber soportado el impacto generado por la compresión del mismo, lo transforma en calor. Después, este calor es absorbido por el fluido hidráulico del amortiguador. Este proceso genera un incremento del fluido, que al alcanzar tal magnitud llega a un punto de ebullición y produce el fenómeno de cavitación, por el que emergen partículas de aire alrededor del pistón y yacen puntos muertos en las válvulas. Ello entorpece de manera notable su eficiencia. Y, precisamente, depende de este fluido el que se puedan encontrar dos tipos de amortiguadores.

Amortiguadores a gas

Los amortiguadores a gas tienden a mitigar este defecto pero no lo erradica completamente. No obstante, los amortiguadores a gas mantienen el coche más estable y permiten que el caucho tenga más agarre a la hora de atravesar fuertes curvas a velocidades muy elevadas.
Una de las grandes ventajas de estos amortiguadores es que optimizan la adherencia de los neumáticos al pavimento. Por contra, la suspensión la convierten más rígida y los impactos (badenes, resaltos…) se perciben más.

Amortiguadores hidráulicos o de aceite

Por su parte, los amortiguadores hidráulicos o de aceite operan especialmente con aceite. Además, se caracterizan por contar con dos cámaras que poseen aire solo, donde va entrando el aceite a través de unas válvulas reguladoras. Además, al no ser tan rígidos, los golpes son casi imperceptibles, lo que otorga una sensación de mayor comodidad. Eso sí, con este tipo de amortiguadores, a la hora de tomar curvas a alta velocidad, el coche tiende a perder estabilidad.

Bieletas de suspensión

Una vez conocidos los amortiguadores, es preciso tener presente que estos se conectan entre sí con barras estabilizadoras y frenos, para que reducir la torsión y mantener el coche estable. A su vez, estas barras estabilizadoras están unidas a la bieleta de suspensión, que es el segundo concepto que explicaremos.

La bieleta es el elemento metálico y rígida que está formado por dos rótulas una en cada extremo, generalmente roscadas, permitiendo movimientos en todas direcciones. Este elemento contribuye activamente en todo el recorrido de la dirección. Su función principal es disminuir y mejorar el desplazamiento del vehículo. Y, como hemos mencionado, es el encargado de acoplar la barra estabilizadora con todo el conjunto de suspensión.

La barra estabilizadora hace que los conjuntos de suspensión tanto el derecho como el izquierdo trabajen de la misma manera, es decir, si una rueda baja que la otra haga exactamente lo mismo.

Este sistema de suspensión de la dirección contribuye de una manera decisiva a la respuesta del conjunto rueda-volante. Es por ello, que cada vez es más importante su buen estado, ya que si no es así se pueden producir desgastes de los neumáticos y el trabajo de los amortiguadores puede verse afectado.

Siempre es conveniente cambiarlas en parejas, incluso cambiar todo el juego de barras, pues además puede ser más económico el kit de sustitución, y nos evitará volver al taller en un periodo largo.

Otros elementos a tener en cuenta

La Barra de torsión es un elemento de acero que conecta los ejes de la suspensión con el objetivo de reducir el movimiento del chasis causado por una fuerte demanda en los giros. Así pues, sirve para ayudar a estabilizar la dirección del coche.

Los Cojinetes se encargan de amortiguar las reacciones en los apoyos de la suspensión. Su misión es amortiguar los golpes existentes entre dos elementos en los que existe movimiento.

La Mangueta une el buje de la rueda y la rueda a los elementos de la suspensión: tirantes, trapecios, amortiguadores…

Los Tirantes de suspensión son brazos situados entre la carrocería y la mangueta que sirven como sujeción de estos y facilitan su guiado. Absorben los desplazamiento y esfuerzos de los elementos de la suspensión a través de los cojinetes elásticos.

Los Trapecios de suspensión unen la mangueta y su buje mediante elementos elásticos (cojinetes) y elementos de guiado (rótulas) al vehículo soportando los esfuerzos generados por este en su funcionamiento.

Las Rótulas son la unión y fijación de la suspensión y de la dirección, que permite su pivotamiento y giro manteniendo la geometría de las ruedas.

Trapecios o brazos de suspensión
Son brazos articulados fabricados en fundición o en chapa de acero embutida que soportan al vehículo a través de la suspensión.

Es importante estar atento a lo que le sucede a tu coche si notas que algo comienza a fallar para rápidamente pedir cita en el taller. Algunos de los síntomas más frecuentes para detectar que algo no funciona bien en tu suspensión son:

  • El ruido. Si escucha un crujido o chillido que se aumenta con la velocidad mientras conduce.
  • Que la dirección no responda al conductor. Si mientras conduces notas que el vehículo tienda a girar hacia un lado levemente puede haber problemas en las rótulas.
  • Si el volante gira solo mientras el coche continúa avanzando.

Para evitar todo esto, lo más recomendable es realizar un mantenimiento frecuente a tu coche. ¡No lo dejes pasar!

¿Has pensado llevar el coche al taller?

Autingo es la primera app que te permite calcular el mantenimiento y reparación de tu coche al instante y con precios cerrados. Además, te ofrecemos más de 30.000 talleres en España y su Garantía Autingo que garantiza el servicio de la reparación realizada por 2 años.

 

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*