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¿Cómo cambiar un retrovisor y unas pastillas de freno?

¿Cómo cambiar un retrovisor y unas pastillas de freno?

Muchos de los ciudadanos que conducen día a día no lo hacen únicamente por necesidad para desplazarse. Lo hacen también porque realmente disfrutan haciéndolo. Son apasionados del motor que se sienten libres y más felices que nunca cuando están al volante. Por lo general, la mayoría de ellos son entendidos de la materia, les gusta explorar su coche tanto por dentro como por fuera, se interesan por las averías o reparaciones que necesite su coche, etc.

El artículo de hoy va precisamente destinado para ellos. Aunque también será de mucha utilidad para los que no saben de reparaciones y necesitan hacer alguna en su vehículo de manera urgente. Hoy contaremos cómo cambiar un retrovisor y cómo cambiar las pastillas de freno. 

¿Cómo cambio un retrovisor?

Comenzamos contando cómo cambiar un retrovisor. Si lo tienes roto, es fundamental cambiarlo cuanto antes para no perder visibilidad mientras conducimos. Explicamos punto por punto cómo debes hacerlo.

 1. Encuentra el retrovisor que tu coche necesita. Este paso es fundamental, ya que es importante tener exactamente el retrovisor que necesitas antes de desmontar y hacer el cambio. Asegúrate de que es el correcto.

 2. Hazte con las herramientas necesarias.

a) Destornillador

b) Extensión destornillador

c) Útil para hacer palanca

Herramientas

 3.  Desenrosca el mando de plástico que sirve para mover el espejo desde dentro del vehículo.  A continuación quita el embellecedor haciendo palanca con la herramienta que te hemos comentado.

4. Desatornilla la pieza para poder desmontar el soporte de cables de acero que mantienen sujeto el espejo. La mayoría de los coches llevan solo tres tornillos. Ten mucho cuidado al quitar los tornillos para que no se te caigan dentro del panel.

paso 2

5. Libera el mecanismo de cables de acero. Sujeta el retrovisor en este paso para que no se suelte y golpee la carrocería del coche.

6. Quitar el retrovisor de la puerta usando la extensión del destornillador. Ten cuidado con los tornillos.

7. Coloca el retrovisor nuevo siguiendo los pasos anteriores pero a la inversa. ¡Y listo! Más fácil de lo que pensabas, ¿verdad?

¿Cómo cambio las pastillas de freno?

Hoy en día, casi todos los coches tienen frenos de disco delanteros. Los frenos delanteros se gastan con más rapidez que los traseros debido al uso, pero ¿cómo puedes saber si tienes que cambiar las pastillas de freno? El indicador principal es si al frenar escuchas un sonido que chirría. Aunque también puedes notarlo si al pisar el pedal de freno vibra la parte delantera. Antes de empezar a cambiar las pastillas de freno necesitarás: guantes de mecánico, un gato y un soporte de madera, una llave para tuerca de rueda, un útil para retraer el pistón, una lleve inglesa, una jeringuilla para purgar los frenos, una lata de líquido de frenos y, evidentemente, unas nuevas pastillas de freno.

Tras esto, deberás seguir estos pasos.

1. Afloja las tuercas de la rueda:

Coloca un soporte de madera debajo del coche para el gato y acto seguido levanta el lado a cambiar. Termina de quitar todas las tuercas y quita la rueda. Tras esto tendrás total acceso al sistema de frenado.

2. Encuentra los dos pernos/pasadores deslizantes que mantienen la pinza en su sitio. Normalmente es suficiente con quitar el perno inferior.

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3. Sacar el perno interior

Una vez sacado el perno inferior, la pinza de freno salta hacia fuera (como muestra la fotografía de debajo). Observarás una manguera de goma, la cual es un cable hidráulico, es flexible, por lo que no necesitas desconectarla.

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4. Sacar las pastillas de freno

Con la pinza de freno fuera, es fácil observar el grosor de las pastillas de freno para confirmar que realmente necesitan ser cambiadas. Las pastillas se encuentran gastadas si su grosor es menor a 3 milímetros. Extrae las pastillas usadas.

5. Cambiar chapa antichirridos

La mayoría las pastillas nuevas traen consigo unas chapitas metálicas que permiten que las pastillas se deslicen hacia atrás y adelante con facilidad. Cambia las viejas por las nuevas. Estas no tienen ningún tornillo que los sujete. Échales un poco de aceite para que no chirríen.

6. Poner las pastillas nuevas en la pinza

Las nuevas pastillas han de entrar con la misma facilidad que salieron las antiguas, aunque en algunos casos las nuevas chapitas metálicas pueden quedar más apretadas.

7. Retraer los pistones hacia atrás

Los pistones presionan las pastillas de freno que rozan con el disco para parar el coche. Tu coche puede tener dos o un pistón por rueda (dos pistones en el caso de la imagen de abajo), pero la teoría es la misma. Antes de volver a poner el disco en su lugar estos pistones necesitan ser empujados hacia atrás para así poder introducir las nuevas pastillas (más gruesas que las viejas).

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8. Introducimos las pastillas con ayuda de pinzas

Usa unas pinzas para empujar los pistones. Una presión continua y paciencia son las claves de este paso. También puedes utilizar un filón de madera (como muestra la foto de arriba) de ancho suficiente para empujar los dos pistones a la vez, en el caso de que tenga dos.

Cuando tu pistón se encuentre en su posición, el liquido de frenos subirá lentamente. Cuando cambies las pastillas de más de una rueda, el liquido aumentara pudiendo llegar a derramarse. Antes de que esto pase utiliza una jeringuilla para extraer un poco, lo que se conoce como purgar el freno.

9. Los pernos a su lugar

Vuelve a poner los pernos en su lugar. Gira la dirección, poniendo rectas las ruedas y vuelve a montar la rueda. Tras esto baja el coche y quita el gato.

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10. Probar las nuevas pastillas

Recomendamos probar el coche en un espacio seguro para comprobar que todo funciona correctamente. ¡Y enhorabuena, lo has conseguido! No solo has cambiado las pastillas tu mismo, sino que encima te has ahorrado bastante dinerillo. ¡Ahora ya puedes volver a conducir con toda seguridad y confianza!

No obstante, aunque aquí te contemos cómo hacer estos cambios tú mismo. Te recomendamos que acudas a un taller profesional, donde te asegurarás de que todo vaya a la perfección. En Autingo puedes pedir cita en el taller de manera online, una proceso fácil, rápido y cómodo ya que sabrás siempre de antemano el precio de la reparación y puedes pagar con tarjeta de crédito, con PayPal o financiar la intervención. Además, puedes hacer uso del servicio gratuito Recogida y Entrega, a través del cual Autingo se encarga de ir a por tu coche, llevarlo al taller y devolvértelo. Si pides cita con Autingo te beneficiarás de la #GarantíaAutingo, con la que cuentas con dos años de garantía de tu reparación.

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