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8 tips para hablar bien en público

8 tips para hablar bien en público

Hablar. Hablamos todos los días. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos constantemente hablando, con nosotros mismos, con un interlocutor, con nuestra mascota, con (o contra) el ordenador cuando da problemas, con nuestros amigos, en reuniones, con nuestros clientes, jefes, profesores, y un largo etcétera. Estamos en constante aprendizaje de la lengua y eso se nota en el día a día. Posiblemente, cada día aprendamos palabras nuevas sin tan siquiera darnos cuenta, palabras que las adoptamos a nuestro lenguaje y en las que no reparamos ni cinco segundos. Saber utilizar bien el lenguaje es fundamental para todo el que se precie, no solo cuando tenemos que enfrentarnos a alguna exposición, defensa de idea, de tesis y demás; también en nuestra rutina. Saber hablar bien y hacerlo con decisión nos abrirá muchas puertas. Más de las que imaginas.

Por ello, en Autingo nos preocupamos por nuestros conductores, no solamente en lo relacionado con el motor, también queremos ayudarlos en su vida cotidiana. Porque nos importa todo lo que le importe a él. Así pues, queremos ayudarte si tienes una exposición recientemente, o si mañana te presentas a la entrevista de trabajo decisiva, o si debes contar tus ideas nuevas en una reunión importante o contar tu proyecto emprendedor ante inversores o, simplemente, si quieres saber cómo hablar bien en público. Si es así, esto te interesa.

Consejos para hablar en público

  • La introducción, fundamental

Sí, como lees. El inicio es lo más importante, cómo empieces determinará el resto de tu “actuación”. Piensa que si logras captar a tu interlocutor desde el inicio ya será un paso ganado. Si debes exponer ante mucha gente, nuestra recomendación es que comiences con alguna frase ingeniosa que te defina, así los captas y tendrán más curiosidad por saber quién es el que habla. Si logras realizar la introducción bien, el resto de la intervención será mucho más fácil puesto que tendrás menos nervios.

  • Habla de lo que controlas

Es importante ante cualquier intervención en público que hables únicamente de lo que sabes. Tener las cosas claras es importante de cara a las posibles preguntas que posteriormente te hagan… Por tanto, si no sabes algo no lo incluyas en tu exposición, no querrás que después justo te cuestionen ese punto, ¿verdad? Controlar el tema es controlar buena parte de la conversación, podrás llevar tu discurso por la vía que más te interese para lograr tu objetivo. Además, el hecho de conocer y entender perfectamente el tema te ahorra y resta muchos nervios, por lo que es mucho mejor para ti.

  • Los ensayos

Sí, sabemos que no es el teatro. Pero es muy importante ensayar. De esta manera, sabrás qué puntos llevas más flojos, cuáles deberías cambiar, el tiempo que tardas (en caso de ser necesario). Ensayar te ayuda a ser conciso y a saber lo que quieres decir y cuando. Es la mejor manera de evitar posibles equivocaciones y de no conducir bien el tema. Este punto te ayuda, sobre todo, a fortalecer el anterior: ensayar te aporta seguridad y conocimiento sobre el tema, por lo que sabrás de lo que hablas.

  • Importante: la naturalidad

Cabe destacar, que la naturalidad es fundamental en cualquier momento y, sobre todo, si hablas en público. Que tu discurso o intervención quede natural dependerá, en parte, de que hayas realizado los puntos anteriores. Por ejemplo, te recomendamos que aunque hayas ensayado mucho un texto, no te ciñas a él ni lo dictes como un robot. Además, si te pierdes o no recuerdas algún punto, no pasa nada, puedes improvisar. En una charla con amigos, es importante también hablar bien, con buena dicción y aquí sabemos que lo haces con toda la naturalidad posible. Por tanto, extrapola esa actitud al resto de intervenciones en público.

  • Deja fuera lo aburrido

Sobre todo en exposiciones de trabajos, tendemos a introducir muchas diapositivas que son “de relleno”. Evita esto en la medida de lo posible, llegar a un punto a mitad de la exposición y aburrir al público es lo peor que puede pasar ya que, probablemente, no vuelvan a conectarse hasta el final y habrás hecho un trabajo previo en vano. Recuerda que no importa tanto la cantidad como la calidad. Es preferible ser breve y conciso pero con un discurso competente.

  • Utiliza la tecnología

En reuniones de trabajo o en cualquier exposición (no aplica a entrevistas de trabajo, reuniones con amigas etc, evidentemente) es de ayuda servirse de la tecnología para hacer tu discurso. Ya sean diapositivas, vídeos, gráficas… todo lo que pueda aligerar tu intervención y ser visual te ayudará. Piensa que siempre será mucho mejor que lo vean y comprueben por ellos mismos que lo cuentes tú. Por tanto, si tienes que presentar un proyecto o una idea, materialízala y muéstrala directamente in situ. Ganarás muchos puntos, créenos.

  • Sírvete del espacio en el que estás

Otro de los trucos que hace que el público al que te diriges esté más atento es utilizar elementos del lugar en el que estás. Haz mención de algo característico, incluso haz alusión a alguien que se encuentre en el público, interactúa de manera cercana y lograrás que ellos también tengan una actitud positiva hacia ti. Así, establecerás un vínculo más humano, romperás el hielo y captarás la atención del resto.

  • Tu actitud, contrólala

Tú tienes el control sobre ti mismo, y eso es algo que debes tener claro siempre, ante cualquier intervención en la que tengas que hablar delante de otras personas. Tener seguridad sobre ti mismo es algo importante que te servirá en gran medida ante cualquier imprevisto en la exposición que hagas. Además, mostrarse humilde ante el interlocutor es positivo, ya que las personas arrogantes que creen saber más que el otro suelen crear cierto rechazo en el público. Y, por supuesto, has de sonreír siempre. Una actitud simpática, desenfadada, con humor y sonriente es fundamental para que el público tenga en cuenta tu discurso. A nadie nos gusta ver a alguien enfadado y apático presentándonos algo, ¿verdad?

Estos son sólo algunos de los consejos que desde Autingo podemos darte. Pero, por supuesto, tú puedes hacer muchos más. En resumen, lo más importante es acudir con un discurso claro y de la manera más tranquila posible. Confía en ti y todo saldrá como esperas.

 

 

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