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En invierno toca cuidar de tu coche

En invierno toca cuidar de tu coche

Como hemos dicho en muchas ocasiones, el invierno es una estación de contrastes. Hay quienes aman esta época y hay quienes la detestan. Sea como sea, en invierno toca cuidarse más de lo normal para evitar resfriados, tan comunes en esta época. Pero no basta con cuidarnos solo a nosotros, también debemos hacer lo propio con nuestro coche. Como sabéis, durante el invierno nuestro vehículo sufre más de lo habitual ya que se ve sometido a temperaturas bajas, sobre todo si no se guarda en un garaje, a heladas y, por lo general, ha de realizar un esfuerzo extra para funcionar correctamente. Por este motivo, para evitar sustos y sorpresas inesperadas, lo ideal es prestar atención a nuestro coche cuando comienza el invierno y llevarlo al taller si notamos cualquier anomalía.

Por eso, la mejor forma de saber si tu coche se encuentra como debe es haciendo las revisiones periódicas que necesite, por ejemplo. ¿Cómo? Una forma fácil y rápida es contratando el mantenimiento con Autingo, que conocerás al instante el precio cerrado de cualquier intervención y lo mejor es que puedes o llevar tú el coche al taller o pedir que sean ellos quien te lo lleven con su servicio de Recogida y Entrega. No obstante, desde Blog Autingo queremos ayudaros a mantener lo mejor posible el coche por vuestra cuenta. Ya os dimos los primeros consejos la semana pasada contando cuáles habían sido las reparaciones más comunes en 2018 para que estuvierais atentos a ellas en el próximo año. Ahora os damos algunas recomendación para cuidar vuestro coche.

Recomendaciones para el invierno

  • La batería de un coche es la pieza clave para mantener todo lo demás bajo control. Estamos seguros de que más de una mañana has tenido dificultades para arrancar el coche y has llegado tarde al trabajo o a clase por esto. Cabe destacar que cuanto más frío haga será mucho más complicado poner en marcha un coche. Por este motivo, es importante revisar el estado de carga de la batería en un taller antes de la llegada del invierno, ya que así sabremos si está preparada para afrontar los duros meses de frío, o si necesita algún ajuste. En el caso de que la batería tenga más de seis años, es recomendable sustituirla, ya que las probabilidades de que produzca más fallos aumentan con las bajas temperaturas y además, se suelen descargar con mayor frecuencia.
  • Otro consejo fundamental es revisar todos los sistemas líquidos del vehículo, puesto que corren el peligro de congelarse y ralentizar el correcto funcionamiento del coche. Los sistemas líquidos del vehículo son el líquido refrigerante-anticongelante, los aceites, el limpiaparabrisas y el líquido de frenos. Además, es fundamental esperar todos los días a que el motor se caliente, al igual que los líquidos, para que alcancen una temperatura mínima y funcionen correctamente.
  • Revisar las luces, los neumáticos, los frenos, el sistema de calefacción y la luneta trasera térmica. De esta forma, podremos viajar con la máxima seguridad, sin pasar frío y con una buena visibilidad trasera. La revisión de todos estos elementos es muy importante para hacer más confortable cualquier desplazamiento y para mejorar la experiencia del viaje. Además, elementos como las luces o los frenos son elementos claves para tu seguridad y es imprescindible que estén en buen estado.
  • Y por último, también referido a la seguridad ante el volante, hay ciertos objetos que debemos llevar de forma imprescindible en el coche durante esta época del año. Algunos de ellos son obligatorios (chaleco reflectante, los triángulos de señalización, el juego de luces de repuesto y una rueda de emergencia), mientras que otros se suelen llevar durante todo el año en el vehículo (una linterna, cargador de móvil para situaciones de emergencia, un botiquín, bebida y comida en el caso de realizar un viaje largo). Otros objetos que hay que tener en cuenta si hace mucho frío y nieva son: una manta, guantes, rasqueta para el hielo que se forma en los cristales, pala de campana, cables de arranque, eslinga de arrastre, un cepillo rascador y cadenas.

Además de estos consejos, lo ideal es que antes de salir se revise el estado de las carreteras y del tráfico que haya en el tramo que se pretende recorrer para, de este modo, no pillar atascos innecesarios e ir preparados.

La mejor manera de conducir en invierno

Por otro lado, además de tener el coche en perfectas condiciones, también entran en juego otros factores de los que somos responsables como puede ser la manera de conducir. Por ello, hay que tener en cuenta algunos consejos sobre cómo realizar la mejor conducción durante esta época del año.

  • Conducir con responsabilidad. Este es el primer consejo que, además, deberíamos tener presente todo el año. Hay que evitar el cambio de carriles y los adelantamientos si no son imprescindibles; seguir el trazo de las roderas de otros vehículos para reconocer con mayor facilidad el recorrido de la carretera; no frenar, ni dar volantazos bruscos para controlar el coche; si la carretera está helada, aumentar la distancia de seguridad; y, en general, disminuye la velocidad.
  • Las luces siempre que las necesites. En invierno hay que tener en cuenta: tener limpios los faros tanto delanteros como traseros; cambiar ambas lámparas de los faros, aunque sólo se haya fundido una; descongelar las lunas antes de arrancar; evitar la humedad para que no se empañen los cristales; usar las luces antiniebla con lluvia intensa o nevada y, por lo general, conducir con las de cruce o posición.
  • Condiciones adversas. Si no has podido evitar conducir con hielo lo mejor es que la conducción sea suave y evites reacciones bruscas. Además, también has de evitar adelantar en las cuestas y si vas hacia abajo hay que retener el coche con marchas cortas, utilizando el embrague y pisando el freno lo menos posible. Por otro lado, si conduces con viento lo ideal sería que rebajes la velocidad y mantengas un régimen alto de revoluciones en el motor para mantener la trayectoria. Además, sujeta con fuerza el volante y realiza movimientos suaves.

Y finalmente, queremos contaros un truco que os vendrá muy bien en esta época. ¿Cuántos de vosotros os habéis encontrado con la cerradura de la puerta de tu coche congelada? Seguramente os haya pasado más veces de las que os gustaría. Por eso, os damos la solución ideal para descongelarla. Utiliza un mechero y comienza a calentar la llave sin acercarlo demasiado, considera dos o tres centímetros de distancia para calentarla. Después de algunos minutos, coloca la llave dentro de la cerradura y espera unos segundos para que el calor haga su función.

Sea como sea, disfruta de los viajes que hagas pero siempre con responsabilidad y con la confianza de que tu coche ha estado en buenas manos gracias a tu mecánico de confianza.

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