Ya otro día hablamos sobre el coche Tesla, que nos maravilló con su tecnología y sus compactos motores eléctricos. Uno de sus mayores hándicaps hasta el momento, como sucede con esta energía es su dificultad para almacenarla, (necesitaríamos grandes tanques de ácido para almacenar cantidades ridículas si comparamos con otras fuentes…). Tesla con la batería “plana” que se extendía bajo la parte inferior del vehículo, había dado el primer salto, ofreciendo una autonomía que ya permitía “viajar”, de una manera tímida, pero unos cientos de kilómetros. El inconveniente es que al llegar a tu destino, debías de parar y cargar el coche. Lo cual te llevaría unas cuantas horas, quizá más de las que tardaste en dejarle “seco”.

Es por esto que las noticias que han llegado a nuestros oídos de la empresa española Graphenano y la Universidad de Córdoba, sobre su proyecto para fabricar unas novedosas baterías, nos ha sonado como una linda melodía.

La idea del proyecto es la fabricación de una batería de polímero de Grafeno, que atención al dato: ¡Pesa la mitad de sus antecesoras ion-litio, cuesta menos de la mitad su fabricación, se recarga en 8 minutos, y la autonomía que permite al vehículo ronda los 1000 km! ¿se puede pedir más? Realmente tiene muy buena pinta. Graphenano es la primera empresa en manejar este material, que surge dispuesto a revolucionar nuestra forma de movernos, y comunicarnos.

batería de grafeno