Lo primero y muy importante es realizar todo el proceso con el motor en frio. Con el coche en frio se sube el coche con un gato (o a un elevador si lo tenemos).

Nos metemos debajo del coche, quitamos la protección de abajo, el cubrecarter. Desmontamos la palanca (va enganchada con una grapa la mayoría de las veces) que abre la tapa de refrigeración de la parte de abajo (accionada por el termostato).

Colocamos un recipiente para el refrigerante que caiga y a continuación aflojamos la abrazadera del manguito que va desde el radiador hasta la bomba de agua (quitamos el manguito de la parte del radiador).

En la parte inferior del radiador por el lado derecho veréis una tuerca que sujeta al radiador al chasis hay que aflojarla y quitarla (cuidado con esta tuerca se rompe fácilmente).

Salimos de debajo del coche, aflojamos los tornillos que sujetan la parte de la canalización de aire hacia el radiador y que están sujetos con tornillos a la bomba de agua. Aflojamos las abrazaderas del tubo que va a la botella de expansión y el manguito que va a la culata y los extraemos.

Para finalizar en la parte de arriba del radiador hay dos tornillos que sujetan el radiador al chasis, quitarlos. Retirar hacia atrás la canalización del aire para hacer el hueco suficiente  y poder sacar el radiador hacia arriba.

IMPORTANTE; El radiador lleva tres protecciones de goma (dos en los laterales y una arriba). Sirven para amortiguar el roce con el chasis y para evitar fugas de aire hacia el bloque motor.

El montaje es en orden inverso a lo anterior.

IMPORTANTE: Ver estado de todos los tubos y manguitos, y por ultimo de las abrazaderas (si están pasadas habrá futuras fugas).

radiador de agua

Ojo con el radiador a la hora de su manipulación, las rejillas pueden tener marcas pero no estar rotas, pero cualquier golpe puede producirle una fuga que será complicada de reemplazar y probablemente necesite ser sustituido.